Si estás pensando en realizarte una liposucción o lipoescultura, seguramente habrás escuchado hablar de las fajas que se deben utilizar después del procedimiento.

 En este artículo te explicamos más sobre de qué tratan y por qué son tan importantes para la recuperación de los pacientes. 

¿En qué consiste una liposucción?

Una liposucción es un procedimiento estético que ayuda a moldear el cuerpo a través de la extracción del tejido adiposo de diferentes partes de este. Para lograrlo se utiliza una jeringa o cánula conectada a una máquina succionadora. Este es el procedimiento más utilizado, ya que también hay otros que se usan para una liposucción pero que son más específicos. 

Los resultados de una liposucción no solo dependen de la cantidad de grasa que se extrae durante el procedimiento; sino que también están sujetos en gran medida al paciente. Una vez que se realiza la liposucción, la piel queda “separada” del cuerpo debido a que ya no está la grasa de antes. Así que para asegurar que la piel se ajuste a las nuevas medidas del cuerpo se recurre a la ayuda de las fajas post-liposucción. 

Importancia del uso de las fajas post-liposucción

Aunque gran parte del resultado de una liposucción tenga que ver con el trabajo realizado en quirófano; la otra parte depende exclusivamente de los cuidados del paciente. Ya que se ha concluido el procedimiento, es necesario colocar una faja post-operatoria. Dependiendo de la zona en la que se realizó la cirugía es el tipo de faja que se va a utilizar. 

Actualmente las fajas que hay en el mercado pueden contar con cierres o con ganchos. Pero esta característica no es un factor que influya en su efectividad, sino que el paciente podrá elegir libremente cuál de los dos le parece más cómodo o funcional al momento de utilizar la faja. 

Es recomendable que se compre con anticipación la faja que se desea utilizar, para que el paciente pueda elegir con tranquilidad y no con la presión del tiempo que podría llevarlo a cometer un error. 

Hay que recordar que al momento de que se termine el procedimiento, el personal médico colocará la faja; por lo que al llegar a la clínica para la liposucción se deberá contar ya con el modelo correcto. 

¿Cómo elegir una faja post-liposucción?

Un dato muy importante que considerar al momento de comprar la faja es que se debe adquirir una talla que corresponda a las medidas actuales, no a las medidas que se esperan tener después de la liposucción. Esto se debe a que, una vez terminada la cirugía, esa zona del cuerpo presentará inflamación la cual de cierta forma compensará la grasa perdida durante la cirugía. 

¿Por cuánto tiempo se debe usar la faja post-liposucción?

El médico será quien defina con precisión la cantidad de tiempo por el que se deberá utilizar esta faja, pero generalmente se recomienda su uso por un período de entre seis y ocho semanas. Y durante ese tiempo no se debe quitar, ya que la piel sigue manteniendo la misma tensión que tenía antes de la liposucción. En estas semanas se espera que esta vaya adaptándose al nuevo volumen corporal. 

Aunque la faja no debe removerse durante varias semanas también está diseñada para no ser un impedimento al momento de cuidar de la higiene personal. Por eso, las fajas de liposucción cuentan con una zona abierta del área urogenital. 

¿Cuánto tiempo se debe utilizar las fajas de segunda fase? 

Conforme el paso del tiempo y la reducción de la inflamación, los cierres de la faja se irán recorriendo para brindar una mayor compresión al cuerpo. 

También después de varias semanas, se hace la transición de la faja original a las llamadas fajas de “segunda fase”. Estas no requieren utilizarse las 24 horas del día (lo cual le brinda mayor comodidad al paciente) y aunque su compresión es menor a las fajas post-liposucción, aun así, hacen su trabajo de mantener firme el área intervenida. 

Las fajas de segunda fase también son el paso anterior al uso de la ropa interior normal. Y al no ser tan limitantes como las fajas post-liposucción facilitan el uso del WC y una mejor higiene personal. 

Dado que estas fajas de segunda fase podrían jugar un rol de ropa íntima con compresión, se sugiere contar con dos de estas prendas para una mejor limpieza de ellas. 

Normalmente estas fajas son utilizadas durante el segundo mes después de la cirugía. 

Para obtener los resultados esperados se recomienda que el paciente deberá de tener compromiso con su recuperación y adquirir fajas de buena calidad que ayuden a una buena compresión y sujeción de la piel. 

Ahora que ya conoces la importancia de una buena faja post- lipo puedes pensar en invertir un poco más para que veas mejores resultados, escríbenos cualquier duda o comentario que tengas acerca de este tema. 

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Categorías: Cirugías Plásticas

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